Consejos para perderle el miedo al dentista

miedo al dentista

Muchas de las personas, como nos comentan los profesionales de clinicam16.com, que tienen temor al dentista, cuentan con recuerdos malos de la infancia.  Pensemos que esto no solo es cosa de niños.

Hay datos que aseguran que una de cada cuatro personas tienen miedo de visitar al dentista.  Existe gente que tiene tanto miedo que hace años que no lo han visitado.

Este miedo es posible que responda a una serie de motivaciones. Entre ellas, podemos hablar de tener temor a que el tratamiento pueda doler, tener pánico a las propias agujas o el rechazo a los sonidos y los olores de la clínica dental, los cuales nos pueden traer malos recuerdos de la niñez.

Eso sí, hay que tener en cuenta que las clínicas dentales cuentan ahora con unos ambientes que son bastante más amigables.

Habitualmente, la experiencia es de mayor suavidad. Eso sí, seguro que tendrás los clásicos olores y sonidos que hay en las clínicas dentales, pero con una mayor discreción, donde hay instrumentos que no se encuentran a la vista y además música relajante de fondo, incluso los tornos hacen bastante menos ruido.

Un cambio importante en la relación con el dentista

Por otra parte los dentistas ahora comprenden mejor los temores de los otros pacientes es posible que atenúen el estrés que sientan un menor estrés con un trato de mayor delicadeza.

Los avances en el campo de la tecnología lo que han hecho es transformar los métodos de la industria, que ahora es posible que ofrezcan tratamientos de forma completa sin dolor.

Vamos a darte una serie de consejos para que venzas la ansiedad que supone ir al dentista:

Encuentra un dentista comprensivo

Es posible que puedas preguntar a los amigos y conocidos o poder buscar en concreto un profesional especializado en pacientes que tengan ansiedad.

Visitar la clínica antes de la primera consulta

Antes de que pidas la primera cita, lo mejor es visitarla, conocer la recepcionista y dentista y ver cómo es el ambiente. De la misma forma es posible informarle a él de la ansiedad o miedo para que puedan tenerlo en mente para las futuras visitas que vayas a realizar.

Este tipo de consejos pueden ser de gran ayuda para que los niños tengan una relación normal con los dentistas desde una edad temprana.

Elegir una cita a primera hora de la mañana

De esta forma vas a tener menos tiempo para poder pensar en los miedos y que se acumule ansiedad a lo largo del día.

No llegar antes de tiempo

Lo mejor es llegar a la hora en punto y así no tendrás que estar esperando en la propia clínica. En la propia sala de esperar te vas a sentir más ansioso por los sonidos y los olores.

Planear una primera cita con suavidad

No hay que meterse en un primer momento en temas como las anestesias, endodoncias o empastes.  La primera visita puede ser para hacer limpieza o revisión. De esa manera conocerás más al dentista y te irás liberando de la ansiedad.

Puedes acordar una señal que avise de que te vayas a sentir más incómodo

Es bueno el que acuerdes una señal en concreto para indicarle que necesitas descansar y que deseas que pare. A veces vale con señalar con el dedo o que se levante la mano para que te sentías más con un control sobre el tema.

Llevar tu música para distraerte y distraerte

No te debes olvidar de los auriculares y la música que más te guste para relajarte o abstraerte, de tal forma que el dentista haga el trabajo. De eta forma el tiempo va a pasar más veloz y no vas a escuchar tantos sonidos que es posible que te generen bastante ansiedad.

La sedación

En el caso de que cuentes con una fobia grave, es posible que debas explorar la posibilidad de una sedación. Esto puede ocurrir en el caso de que tengas una ansiedad de carácter extrema para explorar la posibilidad de que haya una sedación  local en las encías que es posible que haga que no vayas a sentir la propia inyección con la anestesia.

Existe sedación por inhalación que puede acabar siendo útil para relajarse en el procedimiento dental.

Hay también la sedación por inhalación que puede tener gran utilidad para poder relajarse mientras que se hace el procedimiento dental.

Una alternativa similar al gas de la risa. Se administra mediante la boca a las mujeres que dan a luz.

Por último, si el miedo es grave y quiere el paciente, existe también la posibilidad de la sedación intravenosa en el tratamiento, la mano o el brazo. La anestesia no debe ponerte a dormir, puesto que es posible estar despierto y conversar con el dentista, pero te van a relajar de manera tan profunda que es posible que no vayas a recordar lo que sucedió.

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