La elección de un color para pintar las paredes puede complicarse mucho. Existen muchos problemas: que el color no quede bien, el tono de la pintura, etc. Hablamos de una serie de dudas que aparecen cuando nos queremos salir del clásico color blanco de cara a pintar el hogar. Aunque no haya secreto para escoger el color ideal para las paredes, sí que es posible saber cuál es el más adecuado.
Abre tu mente a diferentes tonos
Existen muchos colores para pintar las paredes, como nos recuerdan desde Artespray, muchos más de los que piensas. Comienza la investigación viendo fotos de espacios que sean de tu agrado, cartas de color o pásate por tiendas de tal forma que puedas ver qué es lo que hay en el mercado. De igual forma, puedes visitar también sus sitios web.
Piensa en la psicología del color
Hay bastantes tonos con los que es posible pintar la casa en la gama cromática que desees. Se pueden dividir en colores cálidos y fríos. Cuando hablamos de colores fríos, debes tener en cuenta que en su composición son más de un 50% de cyan, como pasan con los verdes azulados, azules o violetas. Esta gama nos aporta una gran frescura, tranquilidad, relajación, lo que hace que sean unos colores perfectos para los dormitorios.
Si hablamos de los tonos cálidos, los mismos tienen un 50% de amarillo o magenta. Entre ellos se encuentran los amarillos, naranjas, rojos y rosas. Dichos colores tienen más energía y se asocian con la alegría o la agresividad. Nuestra recomendación es usarlos con cuidado en las paredes de la casa, en especial en las versiones de mayor saturación. En el caso de los colores neutros, podemos hablar de los negros, grises o el blanco, pero es cierto que en pintura bastantes veces consideramos como neutros los tonos que tienen muchos de estos colores.
Piensa en el mobiliario para escoger el color de pintura de las paredes
Cuando se diseña una habitación, debemos pensar en todo el conjunto. Aquí hay que ser conscientes de que, para la elección del color de pintura de las paredes, hay que valorar otra serie de elementos que nos pueden llegar a condicionar, en especial los muebles.
Solo debes pensar en el resultado final que estás buscando. Si cuentas por ejemplo con un sofá de color naranja, ¿combina bien con el verde que quieres para las paredes? ¿O es muy llamativo? Debes colocar los colores que te agradan junto a las piezas de los muebles para ver si hay armonía en el resultado.
Prueba la pintura en las paredes
Los colores te pueden encantar en la tienda o en las muestras, pero antes de que te comprometas con él, adquiere gran importancia probarlo en las paredes. La luz tiene un papel de gran importancia a la hora de percibir los colores, por lo que es bueno obtener una muestra de los tonos favoritos, no solo uno. Después de eso, lo mejor es que des buenos brochazos a cada pared. De esta forma vas a ver las diferencias de color dependiendo de la luz que se reciba y es posible verlas a diferentes horas y condiciones en cuanto a iluminación.
Escoger pintura de calidad
La buena calidad en la pintura es algo que influye de manera decisiva en el resultado final, tanto cuando hablamos de acabado como en el color. Debes elegir marcas de buena calidad, donde la pintura tenga muchos pigmentos. Dichas pinturas lo que hacen es dar más profundidad de color y responder de mejor forma a los cambios de luz que haya en la casa.
Si dudas… opta por el tono más claro (y el menos saturado)
Este tono es posible que no sea válido para la totalidad de casos, puesto que existen colores oscuros interesantes y que van a quedar geniales en el caso de que te atrevas con ellos. Si quieres elegir entre dos tonos de pintura para las paredes de tonos medios o claros, una buena idea es elegir el que sea más luminoso de ellos. Lo mismo ocurre con los tonos de mayor atrevimiento, en el caso de que dudes entre ellos y uno menos saturado, lo mejor es inclinarse por el menos llamativo. Te vas a cansar menos y te aportará una mayor luminosidad, por lo que es más complicado que te vayas a aburrir de estos.
A las malas, solo es pintura
Luego de que escojas la pintura de las paredes, contar con ellas ya pintadas y convivir con ellas, nadie puede llegar a asegurar que te guste el color. Debes tener claro que solamente es pintura y, a las malas, solo vas a tener que pintar de nuevo.


