¿Nos hacemos un lifting?

¿Nos hacemos un lifting?

Lifting es una palabra inglesa que significa “levantamiento” y que es actualmente admitida por la Real Academia de la Lengua Española como una operación de cirugía estética consistente en el estiramiento de la piel, generalmente de cara y cuello, para suprimir las arrugas.

Centrándonos en el lifting facial, este se realiza con el fin de corregir los efectos del retroceso que, con el paso de los años, se producen en la evolución, tanto en la estructura muscular de la cara como en la textura cutánea, y busca solucionar aquellos problemas como pérdida de firmeza, elasticidad, flacidez, arrugas, acúmulos grasos, manchas de hiperpigmentación… que surgen con el envejecimiento de la piel en la zona de la cara, cuello y escote. Así, las formas más aceptadas de realizar un lifting son mediante cirugía o de forma natural.

  • Lifting facial mediante cirugía. Se trata de una intervención estética mínimamente invasiva, que se realiza bajo anestesia general sin ingreso hospitalario. Las más usuales son:
    • Indicado para arrugas leves o pequeña flacidez en el rostro o cuello. Esta intervención suele durar entre dos y cuatro horas, realizándose incisiones en el cuero cabelludo, la región frontal y temporal y la zona próxima a la nuca para poder lograr un despegamiento de la piel y proceder a su tensado. Las molestias derivadas de la intervención son pasajeras, desapareciendo espontáneamente o con la ingesta de algún analgésico. Su recuperación es rápida, entre 15 o 20 días, de tal forma que tres semanas después se puede hacer una vida normal.
    • Lifting cervicofacial. Aconsejado para eliminar el descolgamiento de la piel y definir los contornos del tercio medio e inferior del rostro y cuello, concretamente pómulos, mandíbula, papada y cuello.
    • Lifting de tercio medio. Indicada cuando el envejecimiento afecta a una disminución del volumen de los pómulos, quedando más marcadas las orejas y el surco nasogeniano.
    • Lifting frontal. Trata las arrugas de la frente, el entrecejo y la altura de las cejas, eliminando el aspecto cansado o enojado que las arrugas en esta zona suelen provocar.
  • Lifting facial sin cirugía o natural. Se trata de un estiramiento facial no quirúrgico mínimamente invasivo cuyo objetivo es mejorar la apariencia de las arrugas y líneas de expresión, dando a los pacientes una apariencia más fresca y juvenil. Entre las ventajas que presentan estos procedimientos se puede señalar su menor coste económico, son menos invasivos, consiguen una mejora armónica y natural del rostro, no requieren de ningún tipo de anestesia y no presentan el riesgo de una posible complicación ante una intervención quirúrgica. Se recomienda principalmente para personas en edades comprendidas entre los 40 y 60 años. Las técnicas más demandadas son:
    • Toxina Botulínica. Más conocido como Botox, es una toxina que relaja los músculos temporalmente, tratando con eficacia las líneas de expresión entre las cejas, las patas de gallo, los pliegues de la frente, el dorso nasal, etc. Sus resultados se aprecian desde el tercer día y duran de cuatro a seis meses, tras los cuales se debe repetir el proceso para mantener un aspecto joven, tal y como nos recuerda la Doctora Rosa Bonal, quien conoce de primera mano este tipo de tratamientos y siempre recomienda a sus pacientes la opción más interesante para su cuerpo.
    • Hilos tensores. Son unos hilos finos, permanentes (hechos de propileno) o temporales (después de un tiempo son reabsorbidos por el organismo) que consiguen elevar las mejillas, elevar las cejas, reafirmar el contorno facial, reafirmar el cuello, difuminar las arrugas de la frente y del contorno de los ojos, etc.
    • Es una técnica muy precisa que estima la producción de colágeno y elastina en las capas profundas de la piel mediante la aplicación de ultrasonidos. Los resultados empiezan a aparecer a los tres meses y duran aproximadamente un año.
    • Rellenos dérmicos temporales. Los materiales de relleno más utilizados son el colágeno y el ácido hialurónico. Su aplicación está especialmente indicada contra la pérdida del volumen facial, por lo que se aconseja especialmente para la parte inferior de la cara.

Ejercicios para moldear los brazos

Además de pasar por la clínica médica, lo cierto es que mejorar la postura, la movilidad de hombros, codos y muñecas es importante para mantener una buena salud muscular. En este sentido, para ello podemos repetir los siguientes ejercicios, con la espalda recta y la mirada al frente, al menos diez veces al día:

  • Tonificar bíceps. De pie con las piernas flexionadas, y unas mancuernas en las manos, sube y baja los brazos despacio.
  • Tonificar tríceps. De pie, coge una mancuerna en cada mano, eleva los brazos al techo, flexiona los codos, y súbelos y bájalos manteniendo los codos a la altura de las sienes.