La relación entre el sedentarismo y la mala salud de la boca

La relación entre el sedentarismo y la mala salud de la boca

En esta página somos muy fans del sillonball, pero también somos conscientes que, como todo en la vida, hay que saber usarlo con cabeza. No podemos estar todo el día tirados en el sillón viendo deportes. Hay que moverse. Y es que cuando el sedentarismo se apodera de nuestro cuerpo, las consecuencias pueden ser funestas. Estamos hablando de que hay estudios que ya relacionan el no hacer nada con la mala salud de la boca.

Todo procede de un estudio realizado en la Escuela de Medicina de Hannover. Y ya sabemos que los alemanes para estas cosas no fallan. Pues bien, sus expertos elaboraron un estudio con 72 hombres sanos de mediana edad que llevaban un estilo de vida demasiado sedentario. De esos que no hacen deporte y se pasan todo e tiempo sentados o tumbados. Vamos, un sillonball de manual. Pues bien, el resultado de la investigación no ha podido ser más elocuente.

Los hombres a partir de 45 o 50 años que llevan un estilo de vida sedentario tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades periodontales. Por el contrario, los que se hicieron las pruebas y que hacían deporte, se movían y no estaban todo el día tirados en el sillón, tenían muy pocos problemas en sus dientes. “La enfermedad periodontal se ha convertido en una de las patologías bucodentales más frecuentes hoy en día”, nos explican desde la clínica dental en Cuzco, Madrid.

No es el único estudio. Una investigación publicada en el Journal of Periodontology, demostró que una mala salud general aumenta, en especial, el riesgo de desarrollar periodontitis, como te hemos contado, y una patología inflamatoria crónica de las encías y de los ligamentos y huesos que sostienen los dientes, y que es la principal causa de pérdida de piezas dentales. Y eso sí es peligroso.

Enfermedades más comunes

La periodoncia es la rama de la Odontología que estudia la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades periodontales, es decir, aquellas que se producen por la acumulación de placa bacteriana y sarro en los dientes y en las encías.

  • Gingivitis: es una enfermedad generalmente bacteriana causada por los restos de comida que quedan atrapados entre los dientes. Los síntomas más característicos son el sangrado espontáneo o durante el cepillado dental, el enrojecimiento e inflamación de las encías y la halitosis (mal aliento).
  • Periodontitis: suele aparecer cuando no se trata una gingivitis. Se produce una inflamación grave en las encías, cuya consecuencia es una infección que llega hasta los ligamentos y el hueso que sostienen los dientes. La pérdida de soporte hace que los dientes se aflojen y, finalmente, se caigan.

Estas enfermedades se pueden prevenir de una manera muy sencilla. Es tan simple como cambiar nuestros hábitos negativos y estilos de vida poco recomendables. Hay que dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, llevar una dieta equilibrada, tratar de minimizar el estrés y sobre todo hacer deporte mínimo dos o tres días a la semana. Hay que dejar de ver tanto deporte por televisión, y ponernos el chándal para hacerlo nosotros.

Ya has visto que según los estudios, disminuyendo los factores de riesgo de enfermedades cardiacas se minimizan las posibilidades de desarrollar un problema de las encías.

Tratamientos

Para tratar la enfermedad periodontal, los dentistas realizan una profunda limpieza para eliminar la placa bacteriana y el sarro. El propósito del tratamiento es reducir la inflamación y las bolsas. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada podría ser necesario practicar una cirugía periodontal para regenerar el hueso que se haya perdido. Gracias a la periodoncia dental, muchos de nuestros pacientes han recobrado su sonrisa, pero existen otros muchos beneficios por los cuales someterse a un tratamiento. Si sigues llevando una vida sin hábitos sanos, es muy probable que cambies de sillón. Es decir, que abandones el de tu casa por el de una clínica dentista.

Está demostrado que es difícil que a una persona a la que le cuesta mantener unos buenos hábitos de vida sea constante cuidando su salud bucal. Por eso, hay que ponerse las pilas en este aspecto. No podemos estar todo el día tirados en el sillón. La verdad es que si cierro los ojos me imagino a una persona en pijama con manchas de grasa, poco aseado y con la dentadura sin piezas dentales y con un mal olor de boca. ¿Verdad? Pues sí no quieres ser uno de ellos, ya sabes  lo que tienes que hacer.