Descubramos el origen fisiológico de la pereza

Descubramos el origen fisiológico de la pereza

En el momento en el que escribo estas líneas no puedo evitar mirar a mi perro, que está sentado en el sofá, sin ninguna intención de levantarse y hacer algo productivo. Pero no solo mi perro tiene pereza, es un sentimiento y actitud general que se refleja en las personas en momentos de aburrimiento o de desidia. La sociedad ha tendido a normalizar la situación de pereza a través de las series y los programas de televisión.

Y lo cierto que la pereza tiene un protagonismo especial en nuestro lenguaje, pues a los españoles se nos conoce por ser perezosos, aunque esto es realmente falso, pues los españoles trabajamos tanto o más como cualquier europeo. Pero los prejuicios siempre están ahí.

El tema del artículo de hoy va a ser la pereza, pero no vamos a hablar de cómo evitarla o de porqué nos sentimos perezosos, pues existe mucha literatura de estos temas. Lo que venimos a contar en el artículo de hoy es mucho más interesante, pues vamos a conectar de manera directa con las causas fisiológicas que generan la pereza.

Al igual que cuando hacemos deporte sentimos una gran satisfacción debido a las diferentes hormonas (serotonina y endorfinas principalmente), la pereza está relacionada con sustancias corporales, como la mayoría de sentimientos y emociones que vivimos a diario. El cuerpo humano es un complejo entramado de sustancias que cambian la manera en la que nos comportamos sin darnos cuenta. Conocer de dónde provienen nuestras sensaciones nos puede hacer ver desde un punto de vista diferente la manera de comportarnos y incluso de poder influir directamente en ese comportamiento.

Antes de ponernos tan científicos debemos romper una lanza a favor de la pereza, pues la misma genera al mismo tiempo situaciones cómicas, pero también tiene una función muy importante que es indicarnos que debemos descansar. Para muchos psicólogos sentimientos como la tristeza son señales que nos envía a nuestro cerebro, y que no siempre sabemos reconocer, que nos indican que algo está ocurriendo para que nos sintamos así.

La ciencia nos explica porqué no queremos movernos del sofá

Y ahora entramos de lleno en la pereza, y quien no ha sentido alguna vez esa sensación de cansancio incesable que hace que las acciones sencillas se vuelvan tan difíciles como diseñar un reactor nuclear. Como hemos dicho se representa en muchas series de nuestra vida, pero más allá de estas situaciones está el trasfondo científico.

La pereza fue tratada por Peter Axt, especialista renombrado en ciencias de la salud de la Universidad de Dulda, junto con su hija, redactaron un libro denominado “el placer de la pereza”. En el mismo se plantea la hipótesis de que el ser humano nace con una limitada cantidad de energía vital, y en el caso de que la agotemos podemos sufrir una muerta prematura. En cambio si no realizamos ciertas actividades podemos estirarla y vivir mucho tiempo.

Esta idea fue contrapuesta por una investigación co-dirigida por un profesor de la Universidad McMaster de Canadá, y se hipotetiza que la pereza está relacionada con la pérdida de genes. Para demostrarla se investigó con ratones que no tenían los genes que sintetizan la proteína AMPK. Esta proteína actúa cuando hacemos ejercicio, y contribuye al aporte de oxígeno y nutrientes a las células muscularos cuando hacemos deporte. En este estudio se comprobaron que los ratones con la proteína AMPK pueden correr kilómetros mientras las que no la tienen no pueden recorrer más que unos metros.

Si vamos un paso más allá, la práctica del deporte (actividad aeróbica) incrementa los niveles de mitocondrias en los músculos de manera notable, y si dejamos de hacer ejercicio pasa lo contrario, que disminuyen. De esta manera, el estudio concluye con que la pereza es progenitora de la propia pereza.

Por suerte, hoy en día hay muchas maneras de vencer la pereza. Por ejemplo, una de las cosas que más pereza me da del mundo es limpiar la casa porque tengo que ir a comprar todos los productos y luego, encima, hacer le trabajo. Así que para evitar esta situación compro previamente los productos de limpieza en Internet, y mi tienda online favorita para ello no es otra que Stocknet, ya que investigan, fabrican y distribuyen productos de limpieza para el hogar ellos mismos sin intermediarios que encarecen el producto final.