Cómo saber si tienes un problema con Internet

Cómo saber si tienes un problema con Internet

Uno de los mayores problemas de la sociedad de hoy en día es la ansiedad, un problema extendido y socialmente aceptado, al igual que la adicción a Internet, estando ambos conectados. El tema de la ansiedad tiene mucho recorrido, pero se fomenta en gran medida debido a Internet.

Pero no vamos a dilapidar Internet como una tecnología nefasta, sino todo lo contrario. Internet se ha convertido en una tecnología importantísima en nuestra sociedad por la facilidad que se genera a la hora de enviar y recibir información de manera fácil, barata e inmediata. Es una tecnología que incluso se está llevando a bombillas, termostatos e incluso puertas.

Pero es el uso que se le da a Internet el mayor problema, ya que tal y como veremos en el artículo de hoy Internet puede generar serias adicciones. De esta manera hablaremos cómo se genera esta adicción y así mismo como detectarla, lo que puede ser algo complejo si te cierras en banda a esta posibilidad.

Pero como decíamos, internet tiene características únicas que nos permiten encontrar oportunidades de todo tipo. En mi caso, gracias a estar sentado en el sofá buscando un hotel donde deletrear mi aniversario, descubrí el Mercer Barcelona, un hotel boutique situado en pleno barrio Gótico de Barcelona con un servicio extraordinario.

La adicción es muy difícil de detectar por uno mismo

Las adicciones son una enfermedad crónica y recurrente del cerebro, caracterizado por una búsqueda patológica de la recompensa o alivio a través de la realización de una conducta o el uso de una sustancia. El resultado es la incapacidad de controlar la conducta o el consumo de la sustancia.

Internet se ha convertido desde hace mucho el una adicción, sobre todo después de la aparición de las redes sociales, ya que es una manera de evadirse de la realidad que se vive. El problema es que internet se ha convertido en una adicción que en cierta manera se entiende aceptada socialmente.

Personalmente pienso que si alguien quiere o necesita algo importante de mi puede levantar el teléfono y llamarme, en lugar de enviarme un mensaje a través de una aplicación de mensajería. Ya que los mensajes de Whatsapp (por ejemplo) tienen un componente de inmediatez bastante difuso, porque no siempre se pueden leer o contestar al momento. Pero existe gente que no entiende esto, y al ver un doble tick azul sin una respuesta pueden llegar a montar en cólera al sentir que se le falta el respeto.

Uno de los primeros indicios que todo adicto al móvil realiza es no despegarse del móvil en ningún momento, y todos hemos conocido, o conocemos a alguien que le pasa esto. Si para ti salir de casa sin móvil es sinónimo a estar estresado por ver si te has recibido algún mensaje o notificación es que estás dando prioridad a lo virtual en lugar de la vida real.

Esta ansiedad que se genera por no tener el móvil a mano es uno de los elementos que muestran que tienes una obsesión a Internet. Y precisamente hablamos de las adicciones a Internet y ponemos de ejemplo el móvil, ya que es un dispositivo al que le prestamos más atención que al anterior dispositivo por excelencia, el ordenador.

otro de los elementos que muestran una adicción a estar conectado es abandonar las obligaciones. Atender una notificación puede quitar mucho tiempo, ya que para dar una respuesta puede que tengas que consultar información o a otra persona. O simplemente genere un sentimiento que te distraiga de lo que estás haciendo. Esto es un indicador muy claro de adicción, al igual que comer enfrente de una pantalla. Cuando comes atendiendo notificaciones puede que lo hagas con estrés dificultando así la digestión debido a que se como más rápido.

Por último, vamos a hablar del sueño que está muy relacionado con el uso de las pantallas. Se recomienda que una hora antes de irse a dormir no se debe de mirar ninguna pantalla, pero si lo que te pasa es que te levantas para atender notificaciones es que estás obsesionado y tienes una adicción. Si sientes que duermes peor vigila que no sea por un uso excesivo del móvil, y dormir peor implica sentirse peor al día siguiente.