En los tiempos que vivimos, y aunque puede que sea la época en que más países del mundo podríamos conocer con seguridad, muchos seguimos valorando por encima de todo, el mundo de posibilidades que se abre ante nosotros con solo hacer un click. Podemos pedir ropa, comida, electrodomésticos, entradas a espectáculos, solicitar documentos, realizar gestiones, estar en contacto con familiares y amigos, ver cine, leer…incluso reivindicarnos. ¿O no?