En el momento en el que escribo estas líneas no puedo evitar mirar a mi perro, que está sentado en el sofá, sin ninguna intención de levantarse y hacer algo productivo. Pero no solo mi perro tiene pereza, es un sentimiento y actitud general que se refleja en las personas en momentos de aburrimiento o de desidia. La sociedad ha tendido a normalizar la situación de pereza a través de las series y los programas de televisión.

Uno de los mayores problemas de la sociedad de hoy en día es la ansiedad, un problema extendido y socialmente aceptado, al igual que la adicción a Internet, estando ambos conectados. El tema de la ansiedad tiene mucho recorrido, pero se fomenta en gran medida debido a Internet.

La primavera ha llegado, pero aun así en algunas partes del país sigue haciendo mucho frío. Al final tendremos que seguir el refrán de “hasta el veinte de mayo no te quites el sayo”, porque realmente el frío se va más tarde y llega más temprano. Pero el tiempo no es el tema del artículo de hoy. Para aquellos, entre los que me incluyo, disfrutan las frías tardes de primavera sentados en su sillón o sofá, y les surge la idea de reformar los espacios de la casa, hoy traemos noticias muy frescas. Porque seamos francos, reformar la casa es una de esas tareas pendientes que nos rondan durante mucho tiempo, pero muchas veces no tienes las ganas de reformar la casa y lo prorrogas.
A lo largo de nuestro día utilizamos expresiones que puede que no sepamos qué significan o de dónde provienen. Esto varía de la región dónde te hayas criado, así como de la región de dónde vivas. A mí me hace mucha gracia que la gente de la comunidad valenciana sea llamada como “nanto” o “tete”, cuando son expresiones que se utilizan en Valencia. Esto pasa porque la gente piense a generalizar en exceso, y deja de lado muchas posibilidades porque es muy fácil aplicar una regla general a un conjunto de personas de determinada procedencia. Y esto es algo parecido a lo que pasa con las tendencias, se intenta dibujar un patrón que seguir en base a los gustos de las personas.
El ritmo frenético del día a día de muchos de nosotros hace que cuando llega el fin de semana, el sofá empiece a atraernos como si estuviéramos escuchando cantos de sirena. Esto es tan cierto como que el mejor plan para un día lluvioso es quedarse en la cama tapado leyendo o durmiendo. Estoy de acuerdo con que el fin de semana es para descansar, sobre todo para aquellas personas que se pasan la semana trabajando y que cuando llega el viernes se sienten liberados de las cadenas laborales. Y también estoy de acuerdo que hay veces en las que no apetece salir de casa, pero esto no quiere decir que tengamos que tirarnos todo el fin de semana tirado en el sofá.