Cada año son miles los aspirantes a quedarse con una de esas deseables plazas que se logran por oposición y que deben enterrarse entre libros y simulacros hasta memorizar como si grabadas en sangre, las lecciones del temario y los conocimientos necesarios para lograr el éxito. Una oposición es una meta que exige motivación, disciplina, mucho trabajo y una pizca de suerte.