Trabajar desde casa

Trabajar desde casa

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Es increíble cómo puede llegarte a simplificar la vida un ordenador con acceso a Internet, y lo digo con conocimiento de causa y no porque haga mis compras por Internet, reserve mesas en restaurantes y contrate servicios, que también lo hago, sino porque desde hace 6 meses estoy trabajando desde casa  de manera íntegra y sólo salgo de vez en cuando a supervisar mis dos tiendas una vez por semana. He de reconocer que esto es un lujo.

Soy el dueño de dos establecimientos de moda que, gracias a Dios, siempre han funcionado muy bien y en los que, hoy en día, puedo permitirme el lujo de tener contratadas a tres chicas en uno y cuatro en el otro, que son las que realmente hacen que siga el negocio en pie porque yo sólo las superviso de vez en cuando y me relajo porque confío en ellas totalmente. La que ha entrado hace menos tiempo, Ana, ya lleva con nosotros un año y medio y se ha ganado mi confianza como las demás así que no tengo de qué preocuparme.

Gracias a Internet hago mis pedidos mensuales de género desde casa en este proveedor de ropa al por mayor y son mis chicas las que reciben el encargo en unos días. Para que os hagáis una idea os explico cómo funcionamos: tengo una encargada por tienda que hace inventario a final de mes y anota las prendas que nos faltan y necesitamos porque se han agotado y me envía por correo un excell que rellena con los datos de las prendas demás. Yo, cuando lo recibo, hago el pedido a HHG y a los tres o cuatro días mis chicas reciben el camión con el género impecable. Lo organizan, y a vender. Así todos los meses.

También es verdad que siempre que hago el pedido en entro al catálogo para ver las nuevas prendas que tienen y adquiero las que más venta puedan llegar a tener y dejo de comprar aquellas que no han tenido mucho éxito.

Luego, los miércoles, voy a la tienda que tengo en el centro y miro las cuentas, pregunto a las chicas por las ventas y si han tenido algún problema, etc. y los jueves hago lo mismo con mi tienda en el centro comercial. Obviamente, si algo falla o tienen cualquier duda, me llaman por teléfono o me envían un correo electrónico (dependiendo de la urgencia) y yo respondo enseguida, pero como eso pasa poco, he de reconocer que trabajo siempre desde casa, la mayor parte del tiempo.

Ahora, con los nuevos trámites que quieren poner en marcha para reducir el tiempo de papeleo y documentación que había que hacer para abrir un nuevo negocio me estoy planteando poner una nueva tienda en alguna localidad cercana y eso sí que me va a llevar trabajo físico pero no me importa porque siempre hace ilusión emprender una nueva aventura. Además, es muy posible que ponga de encargada de esa nueva tienda a mi sobrina y, si lo hace bien, le haré contrato indefinido (que una cosa es hacer favores y ofrecer enchufes y otra es tener trabajando a alguien que no funciona, así que primero hay que comprobar que la chica vale para el puesto).

Conclusión: adoro Internet y adoro a mis chicas pero sobretodo, adoro haber tenido la suerte de que mis tiendas funcionen tan bien y pueda ser un hombre tan afortunado en los negocios.

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