De reformas anda el juego

De reformas anda el juego

Hay quien ve su hogar como un espacio de intimidad y relax que espera que nadie perturbe nunca, y hay quien prefiere que su casa sea un centro de reuniones donde amigos y familiares intercambien ideas, opiniones y largas jornadas de ocio. Ambos puntos de vista son igual de buenos, igual de válidos e igual de beneficiosos, y no podemos criticar a aquel que no quiere “visitas” ni a aquel que las desea cada día. Sin embargo, lo que sí parecen tener en común ambas personas es que desean que su vivienda sea un lugar estético, tanto para ellos mismos como para los demás.

No es la primera vez que conozco a alguien que está cómodo en su desorden o que tiene un gusto un tanto contrariado, pero la realidad es que el orden, la limpieza y lo estético aportan calma, serenidad y sosiego, algo que en un hogar siempre es necesario, seas de los que buscan las visitas o de los que las esquivan. Yo misma necesito ver “belleza” en mi hogar para sentirme bien, y aunque a veces es necesario gastar mucho para hacer una reforma, otras veces podemos hacer una estancia algo más estética con muy poco dinero.

Cocina y baño, lo más complicado

Ahora bien, ¿cuáles son las estancias que siempre son más difíciles de reformar o redecorar? La cocina y el baño. Los motivos son simples: las paredes no se pintan: se chapan con azulejos; los muebles no se cambian fácilmente, y los artículos de decoración son mínimos. Esto provoca que, aunque un salón, un comedor o una sala de estar puedan ser reformados con un presupuesto medio más o menos económico, la cocina y el baño sean dos estancias en las que hay que invertir mucho dinero y por eso es de vital importancia encontrar un material de calidad, duradero y que no se exceda demasiado en gastos.

En Cerámica para Arquitectura podemos encontrar azulejos, celosías cerámicas y piezas cerámicas vintage con diseños espectaculares a precios bastante competitivos. También existe la opción de diseñar tu propia cerámica a medida que es algo que, aunque sube un poco el presupuesto, merece la pena por la originalidad que aporta a la estancia. Tampoco está nada mal el material de Magasin Du Carrelage, una empresa española que exporta azulejos y otro materiales a Francia y que ha conseguido gran prestigio a nivel internacional, pero hay que tener claro que esta empresa es mucho más moderna e innovadora y si lo que buscar es el azulejo tradicional es mejor que optes pro la primera.

También existe la posibilidad de encargar todo a una empresa de interiorismo y reformas pero yo no lo aconsejo porque siempre se te quedará la sensación de no saber si habrías podido encontrar algo mejor, o más económico, de haber buscado tú misma en las diferentes tiendas y empresas del sector. Yo prefiero buscar, localizar aquello que me gusta, ver dónde puedo encontrarlo al mejor precio y luego contratar a un experto en reformas que me lo instale.

Lógicamente, si cambiamos los azulejos del baño y/o cocina es más que probable que cambiemos también los muebles ya que, muchos de ellos, al separarlos de la pared, se quebrarán, algo que también puede ocurrir con la encimera que suele ir sellada y fijada a los propios muebles de cocina y a la pared de azulejos para evitar que caiga agua o cualquier otro alimento y quede atrapado detrás. Así que llegados a este punto os diré una cosa: el granito es estupendo, el mármol puede ser fantástico aunque muy delicado y el silestone es posiblemente uno de los mejores materiales para fabricar encimeras, pero la aparición de las encimeras de madera maciza y de contrachapado de madera hidrófuga ha revolucionado todo el mercado, y con razón.

El hándicap de la madera maciza es que tiene que ser tratada cada año para su correcto mantenimiento, pero la madera contrachapada hidrófuga es un auténtico descubrimiento. Su precio oscila entre los 100 y los 200 euros, que comparados a los 1500 euros de media de la encima de silestone supone ya un ahorro importante. Su estética es fantástica pues hay acabados en madera, en piedra, en cristal… etc. Todos fabulosos. Y lo mejor de todo es que como solo te ha costado unos 100 euros, si dentro de 5 años te cansas o se te estropea, puedes cambiarlo en un visto y no visto. Repito: para mí ha sido todo un descubrimiento.

Si conseguís redecorar/reformar baño y cocina os puedo asegurar que habréis ganado la batalla más dura de todas y que reformar salón, comedor, dormitorio o sala de estar será como “coser y cantar”, ya sea para vuestro único disfrute o para el de vuestros invitados.