3 horas y cuarto y 34 penaltis fueron necesarios para resolver el campeonato de Copa griego a favor del equipo dirigido por Ernesto Valverde.
El drama fue incesante en el estadio OAKA Spyros Louis de Atenas. Tras acabar 3-3 en un final loco de partido con gol del inglés Derbyshire en el minuto 94 cuando los seguidores del AEK ya celebraban el título tras haber marcado en el minuto 90. La prórroga era una ida y vuelta continua que acabo con 10 del AEK contra 9 del Olympiakos, primero marcaba justo antes de ser expulsado el ex de Zaragoza y Atleti, Galleti, pero Scocco empataría en la segunda parte llevando la final a la ruleta rusa interminable en que se convirtió la tanda de penaltis.
Parecía que nadie quería ganar ni perder, y tuvo que ser el portero Antonis Nikopolidis quien decidiera la final, ya que detuvo un penalti a Pelletieri antes de marcar el propio Nikopolidis el tanto del triunfo. Así, el ‘Txingurri’ Valverde se lleva el doblete de Liga y Copa en su primer año entrenando en tierras helenas.
“Fue el partido más loco de todos los tiempos”, declaraba extasiado el comentarista de la televisión griega Alpha que transmitió el encuentro, sin embargo y por raro que parezca no fue el partido con la tanda de penaltis más larga de la historia. En la temporada 1998-1999, los equipos argentinos Argentinos Juniors y Racing de Avellaneda, tras un 2-2, tuvieron que lanzar 44 penaltis para que Argentinos venciera 20-19.






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