El ocio al alcance de los mayores en la residencia Sanvital

El ocio al alcance de los mayores en la residencia Sanvital

Es importante mantener siempre con ánimo y vitalidad a nuestros mayores. Los ancianos, por desgracia, son personas muy dadas a caer en males como la depresión o el Alzheimer. Son sólo dos de los problemas que pueden padecer como consecuencia del paso de los años, pero son asuntos que pueden tener una solución mucho más sencilla de la que se puede llegar a imaginar.

Que dichas personas desarrollen y participen en actividades de ocio es fundamental para combatir este tipo de males. Jugar al parchís, a las cartas, participar en actividades culturales como eventos literarios o musicales… pueden ser alternativas no sólo viables, sino también posibles para las personas con edades avanzadas. Y este tipo de cosas son su salvoconducto para evitar los males a los que la edad parece conducir de manera inexorable.

El problema que existe en la sociedad actual es que parece que la gente tiene  asumido que este tipo de cosas sólo las pueden desempeñar aquellos ancianos que todavía pueden valerse por sí mismos y que no requieren de una atención personalizada. Y nada más lejos de la realidad. Disfrutar de actividades de ocio en el lugar de residencia es algo de lo que todos los mayores pueden beneficiarse.

Un ejemplo de lo que estamos hablando es sin duda la residencia de ancianos San Vital, situada en Madrid. Este lugar se ha caracterizado a lo largo de los años por sus planes de envejecimiento activo para todos sus clientes, cuestión que les permite mantenerse con la mente despierta en todo momento y que impide que caigan en el pozo de la depresión o el del Alzheimer.

Los profesionales de San Vital conocen perfectamente el público objetivo al que se dirigen. Saben que hay cada vez más ancianos que necesitan ayuda para llevar a cabo una vida lo más normal posible. También saben que muchos de sus familiares no pueden cargar con ellos a causa de su trabajo y la falta de tiempo que éste implica. De ahí que naciera la idea de constituir una residencia de ancianos que, a diferencia de muchas otras, peleara por mantener despiertas las mentes de sus huéspedes y no fuera únicamente un lugar en el que muchos de ellos vienen a ‘trofiarse’.

El abanico de actividades que preparan cada día los trabajadores de Sanvital es, entonces, el mejor arma para que su salud sea lo más completa posible. Torneos de cartas, partidas de dominó, bingo, parchís… y muchos otros juegos más son las elecciones para ello. Los protagonistas encuentran en ellos una manera de divertirse y al mismo tiempo (y aunque no lo noten) cuidan su salud mental, algo que afecta ineludiblemente al resto del cuerpo y que les permite encontrarse en un mejor estado general.

Ni que decir tiene que los familiares están encantados con un proyecto como este. Se dan cuenta de que sus mayores están en buenas manos y de que disfrutan realmente con su estancia en la residencia. Una residencia que dista mucho de ser una cárcel, como muchos estereotipos califican a las entidades de este tipo.

Por supuesto, los profesionales de Sanvital no se olvidan en ningún momento de las necesidades básicas de sus huéspedes. Por eso, y a pesar de estar continuamente preparando actividades de ocio en la propia residencia para los mayores, también están muy atentos a cualquier cuidado que necesiten. En total, 24 horas al día de trabajo y un servicio personalizado, profesional y, en definitiva, de primer nivel.

Las realización de actividades culturales, otro pilar fundamental

Nunca es demasiado tarde para aprender y para preocuparse por determinados aspectos culturales. Por eso en Sanvital también se apuesta por la organización de eventos literarios y musicales. No está nada mal procurar que los días de las personas que habitan la residencia sean diferentes y de ahí que sea imprescindible darle a cada día un toque especial. Las actividades relacionadas con libros y música son ideales para ello y permitirán a los mayores mantenerse activos y descubrir cosas nuevas.

Es hora de devolverles a nuestros mayores todas las ganas de vivir.