Se acerca el fin de semana del All Star Game, donde este año pondremos especial atención al concurso de mates en el que Rudy Fernández será el primer jugador europeo en participar.
Uno de los concursos más emocionantes, y a su vez una de las más dolorosas derrotas, tuvo lugar en la edición de 1986. Aquel año Dominique Wilkins era el vigente campeón habiendo derrotado a Michael Jordan en un histórico duelo, y era claro favorito para ganar de nuevo.
Spud Webb, compañero de equipo de Wilkins en los Atlanta Hawks, había sido seleccionado para el concurso, aparentemente con motivo de una extravagancia, ya que todavía hoy es el concursante más bajo que ha participado en el concurso de mates con sus 1,68. Él mismo confesó que Wilkins nunca le había visto machacar y el que era entrenador de ambos, Mike Fratello, declaró después “Spud engañó a Wilkins. Le dijo a Nique que no tenía nada preparado, que no había ensayado. Por eso, Nique pensó quizás que su repertorio habitual sería suficiente para ganar”.
Durante el concursó Webb realizó virguerías tales como un mate a una mano tras pasarse el balón contra el tablero, un mate a una mano con giro en el aire de 360º o un mate a dos manos con giro de 180º en el aire recogiendo el balón en pleno salto tras hacerlo botar en el suelo. Dos mates de máxima puntuación en la ronda final le dieron el torneo.
Los giros de 360 grados de Wilkins y sus mates Tomahawk no fueren suficientes en esta ocasión para derrotar a “Sputnik” Webb. Veremos si este año se reedita aquel concurso, y el pequeño Nate Robinson, ganador en 2006 saltando sobre el propio Spud Webb, se lleva el gato el agua sobre el potente “Superman” Dwight Howard, último campeón. Nosotros esperamos la sorpresa de Rudy Fernández con un mate estilo “Djalminha”.
Resumen de aquel concurso:
Jonny Wilkinson ha sido uno de los más determinantes medio apertura de los últimos años por su gran pase, visión de juego y colocación en el campo, pero sobre todo ha destacado por ser un especialista en el golpeo a palos.




