Roger Federer logró su 6º Wimbledon al vencer a Andy Roddick en una final espectacular por nada menos que 16-14 en el quinto set, y superar así a Pete Sampras como el tenista con mayor número Gran Slams, con 15.
La final fue igualadísima, Roddick intratable con el saque, no permitió ningún break durante los primeros 4 sets, pero perdió 2 tie-breaks, con lo que nos íbamos al 5º, al igual que el año pasado. Pero este año la leyenda siguió aumentando, fue le 5º set con más juegos de la historia de las finales de Gran Slam, con 30 y el partido también se convirtió en la final con más juegos 77.
La épica sigue rodeando las finales de Federer. Su único break en el partido acabó con Roddick, que suma 3 finales perdidas en Wimbledon, las 3 ante Federer. El suizo se convierte aun más en leyenda viva del tenis, 15 Gran Slams, triunfo en Roland Garros y Wimbledon y por si fuera poco recupera el nº1 tras 46 semanas en posesión de Nadal, que es el único que ha vencido a Federer en finales de Gran Slam (5 veces).
Veremos que pasa en el Open de Estados Unidos con Nadal recuperado y Federer como nº1 y la moral por las nubes, será la oportunidad del mallorquín de volver a lo más alto.
Ayer pudimos ver el mejor partido del torneo hasta el momento y uno de los mejores de la temporada. Un partido lleno de calidad, en el que se enfrentaban el ídolo local y uno de los mejores jugadores del momento contra uno de los jugadores con mejor base técnica y uno de los tres mejores golpes de revés del circuito.
Arranca el más antiguo y prestigioso torneo de tenis del mundo, arranca Wimbledon. El único Gran Slam sobre hierba, el torneo que todos los jugadores quieren ganar. Lleno de tradición y peculiaridades, es el único torneo del año donde los cabezas de serie no se tienen porque corresponder con el ranking ATP. También es obligatorio vestir completamente de blanco, y qué decir de la chaqueta que debe lucir el campeón en todos sus partidos, glamour, tradición y protocolo se unen en el torneo de los torneos.




