En el actual reglamento de la FIBA aparecen los siguientes artículos:
16.2.2 Si un jugador convierte accidentalmente un lanzamiento en su propia canasta, la canasta valdrá dos puntos y se anotará como si hubiesen sido logrados por el capitán en el terreno de juego del equipo contrario.
16.2.3 Si un jugador convierte intencionadamente un lanzamiento en su propia canasta, se produce una violación y la canasta no es válida.
El por qué de esta norma surgió en el año 1962, jugaban los italianos del Ignis de Varese contra el Real Madrid la eliminatoria de cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. La eliminatoria era a doble partido y el primer partido se disputó en territorio italiano. La cancha era una auténtica olla a presión y los árbitros sucumbieron a ella.
A punto de finalizar el partido, el Ignis de Varese se crecía mientras en el Real Madrid los jugadores se llenaban de personales. A falta de dos segundos para finalizar, el partido estaba empatado 80-80 y tenía la posesión el Madrid. Pedro Ferrándiz, entrenador del equipo madrileño, pidió tiempo muerto para planificar la última jugada.
Al reanudar el juego, Lorenzo Alocén recibió el balón y anotó sin oposición… ¡en su propia canasta!.
El equipo madrileño desfilo rápidamente a los vestuarios mientras los aficionados locales festejaban la canasta y la victoria, burlándose y riéndose de los españoles. Cuando comprendieron lo que había sucedido se encendieron los ánimos. La escuadra italiana protestó ante la FIBA por la autocanasta pero sus reclamaciones fueron en vano. El marcador se quedo en un 82-80 para el Ignis y los italianos tendrían que hacer buena esa corta diferencia en el partido de vuelta.
El entrenador había decidido anotar en su propia canasta para evitar la prórroga y perder por una mayor diferencia. En el partido de vuelta los españoles ganaron cómodamente 83-62. Los españoles llegaron a la final donde perdieron contra el Dinamo de Tblisi, pero eso es otra historia…
A partir de este partido, la FIBA modificó la normativa para evitar que esto volviera a suceder. Una vez más, la picaresca española había entrado en acción.
Si algo ha caracterizado la vida del genio holandés del fútbol ha sido su espíritu rebelde. Tras negarse a cumplir con el fichaje que el Ajax había negociado a sus espaldas con el Real Madrid, en la temporada 1973/74 llega al FC Barcelona como el traspaso más caro de la historia por 60 millones de pesetas y cobrando 12000 dólares mensuales. En la ciudad condal se convierte en un ídolo pero también se destapa como un continuo problema para los árbitros.
1989. Semifinales de la Copa de Europa. Partido de ida: R. Madrid 1- Milan 1. Todo abierto para la vuelta. El Madrid llevaba 4 ligas seguidas y la sensación de que con aquella quinta se podía hacer algo grande en Europa. El año anterior se cayó en semis ante el PSV (1-1 y 0-0). Ahora el último escollo antes de la final era el Milan de Sacchi.
La pasada noche se cerraban las semifinales de conferencia de la NBA y los Lakers en el último estertor ejercían su posición de favorito sobre los Rockets, con un Gasol que por fin estuvo a la altura que se espera de él, en una eliminatoria que jamás se debió de complicar tanto. Las bajas en los texanos de McGrady y Mutombo, a la que habría que sumar la de Yao Ming a mitad de la eliminatoria, presuponían una serie mucho más relajada de lo que al final se ha convertido.
Aquel año, unos Lakers liderados por Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar defendían el título de campeones de la NBA. En el duelo final del Oeste se enfrentaban a los Rockets ganadores de la división del medio oeste, y que estaban liderados por las “Torres Gemelas”, Akeem Olajuwon (todavía sin la H al principio de su nombre) y Ralph Sampson, quien tiempo después llegaría a morir baloncestísticamente al Unicaja Ronda de Málaga. Los primeros compañeros de equipo desde Chamberlain y Baylor en promediar ambos más de 20 puntos y 10 rebotes en una temporada, y que durante toda la eliminatoria se dedicaron a frustrar a un Kareem Abdul-Jabbar que ya lucía 39 primaveras.
Era el quinto partido de las finales de la NBA del año 1976 que enfrentaban a los todopoderosos Boston Celtics contra unos Phoenix Suns que llegaban por primera vez al duelo final.
Cruyff se caga en los pantalones.
El penalty de Guruceta.
4/6/1983. Final de la Copa del Rey. FC Barcelona 2 – Real Madrid 1
Se acerca el superclásico de la liga española y me atrevería a decir del mundo. Este año con un valor añadido, se disputa a 5 jornadas del final y con el Madrid a 4 puntos del mejor Barça de la historia. Por ello desde sillonball queremos recordar nuestros momentos favoritos de los enfrentamientos entre estos dos de los más grandes clubs del mundo.
Se reunieron en el bar de la Ciudad Deportiva.
El. F.C. Barcelona no se presenta.




