Apuesta por Barcelona para disfrutar de tu tiempo libre

Apuesta por Barcelona para disfrutar de tu tiempo libre

Hay una gran variedad de motivos que invitan a hacer una visita turística por cualquier ciudad. Por un lado, está claro que es fundamental todo lo que la ciudad nos puede ofrecer: monumentos, vistas, rutas, historia, descanso, ocio…Por otro lado, siendo también muy importante, se encuentra el servicio que los turistas recibimos al hospedarnos en alguno de los hoteles de dicha ciudad.

Barcelona es un destino a tener en cuenta según estos dos principios. La ciudad tiene absolutamente de todo: mar, arte, enormes oportunidades de disfrutar de nuestro tiempo libre… una auténtica delicia que propicia que éste sea uno de los lugares más frecuentados no solo de la Península sino también de toda Europa.

Después de unos años sin vacaciones a causa de las restricciones que ocasionó para la economía familiar la crisis económica, el año pasado mi mujer y yo volvimos a tener suficiente dinero como para escaparnos en el mes de agosto a la Ciudad Condal. Desde que estábamos juntos nunca habíamos ido y, como consecuencia, teníamos unas ganas enormes de visitar la que para nosotros es la ciudad más impresionante y más recomendable de toda España.

Queríamos organizarlo todo sin tener que acudir a una agencia de viajes ni nada por el estilo. Preferíamos hacerlo desde nuestro sofá, desde casa, y por eso comenzamos a visitar las páginas web de diferentes hoteles de la ciudad para comprobar su ubicación, el precio al que nos saldría una estancia de 4 días y el tipo de servicios a los que teníamos derecho. Queríamos pasar 4 días inolvidables y para ello no nos íbamos a conformar con cualquier cosa.

La búsqueda terminó cuando descubrí la página web del hotel Mercer Barcelona, un hotel de lujo situado cerca de la catedral de la ciudad y en el que encontraríamos un servicio de cinco estrellas. Como mi mujer es inglesa y suele tener todavía algún problema con el idioma, no entendía alguno de los servicios que nos ofrecerían los profesionales de hotel y que aparecían en la página web. Por suerte, la versión en inglés de la web no dejó lugar a ninguna duda en su cabeza.

Nos gustaba mucho lo que nos ofrecían desde Mercer Barcelona. En primer lugar, una ubicación perfecta y que nos permitiría no tener que realizar grandes desplazamientos por la ciudad. El edificio era además una apuesta por la arquitectura, construido sobre una parte de la muralla de la antigua Barcino. Un auténtico espectáculo para el disfrute de los cinco sentidos.

Una estancia ideal

Decidimos reservar dos plazas para el mes de agosto y a medida que se acercaba el momento de que diera comienzo nuestro viaje a la ciudad íbamos poniendo cada vez más nerviosos. Era Barcelona. Era la mejor ciudad de la Península. E íbamos a su mejor hotel. ¿No era una idea perfecta? Estábamos a punto de comenzar un viaje del que a buen seguro nos seguiremos acordando cuando seamos ancianos.

Aquellos 4 días no nos iban a defraudar en absoluto. Desde el primer momento en el que pusimos un pie en el hotel, el servicio se mostró absolutamente atento a todas nuestras peticiones. No nos faltó de nada. El servicio de habitaciones nos mantenía impecable el dormitorio, el restaurante del hotel nos ofrecía unos alimentos de primerísima calidad y, para colmo, a un precio que nos hizo pensar que estábamos disfrutando de una auténtica ganga.

Los paseos por Barcelona, desde luego, son impagables. Si antes teníamos claro que dicha ciudad era la que más merecía una visita por nuestra parte, al concluir el viaje y regresar a Madrid valoramos que desde luego no nos habíamos equivocado al apostar por la Ciudad Condal.

Ha pasado un año desde aquello y la cantidad de recuerdos que tenemos de aquellos 4 días es enorme. Creo que mi mujer y yo no hemos sido tan felices en un sitio como allí y lo mejor de todo es que esta no es una experiencia irrepetible: para revivirla solo teníamos que marcar el número de teléfono del hotel Mercer Barcelona.